Guestbook
Wonder how others have experienced their staying in Paraiso Perdido? You′ll find their reactions here, in our guestbook. At the right-hand side, you are welcome to write down your own findings after staying in Paraiso Perdido!
Hemos pasado 4 días maravillosos en este nunca mejor dicho paraiso perdido donde todo tiene un encanto especial y una gente encantadora donde te hacen sentir como en tu propia casa. Un lugar para volver nosotros volveremos asi que dejarnos sitio para JUNIO VALEEEEEEEE se me olvida la cocina de Milan, no tiene desperdicio jejeje está buenisima. Besos para Sergio, Minouche y sus dos hijos tan rubitos
Realmente no se explicar como fueron los días que estuvimos allí. Solo puedo decir que nos sentimos como en casa, tanto por la gente que había allí como por el ambiente. Había tanta paz y tranquilidad y nos trataron tan bien que por supuesto pensamos volver para repetir. Nos acordamos muchísimo de esos días y vemos las fotos millones de veces!! Nos acordamos de vosotros y de vuestros perritos. Del dasayuno también por supuesto, desayunar al sol desde la terraza fue un lujo que echamos mucho de menos. Espero de verdad vernos pronto. Gracias por las vacaciones, fueron inolvidables.
Ya hace dos veranos que nos dejamos caer por el increible Paraíso Perdido, todo un descubrimiento que aún recordamos con una gran sonrisa. La estancia fué increible, el sitio con todos los detalles, y sobre todo esa paz que te envolvía. La gente muy agradable, las costas de los alrededores increibles, y esa luz especial de la caida del sol,...una pasada. Nuestra enhorabuena y un beso muy fuerte por conseguir esa maravilla.
Ya ha pasado casi un mes desde que terminaron nuestras vacaciones en el Paraiso Perdido, y todavía recuerdo como si fuera ayer la paz y la tranquilidad que allí se respiraba. El trato es inmejorable, Sergio y Minouche hacen que te sientas `como en casa`, es un lugar idóneo para aparcar por unos días la ajetreada vida que solemos llevar. Muchas gracias por `prestarnos` un trozo de vuestro paraíso. Muchos besos, Esther y Carlos.