Guestbook
Wonder how others have experienced their staying in Paraiso Perdido? You′ll find their reactions here, in our guestbook. At the right-hand side, you are welcome to write down your own findings after staying in Paraiso Perdido!
Cómo va todo?... Perdonar el retraso, pero es que no siempre se puede estar en el paraiso. Esperamos volver a veros y volver a disfrutar de unos dias maravillosos. Habeis de saber que echamos a faltar tanta paz y tanta tranqullidad Gracias por hacer que vuestra casa pareciera la nuestra y permtirnos desconectar. Minoche eres la anfitriona perfecta Sergei si Camarón estuviera vivo estaria encantando de tener un primo com tu Sava i Zola no os hagais grande (es un rollo). Nos volveremos a ver `Haimeando` con ese rón que estaba tan rico PD: Recuerdos a los vascos
Gracias a Sergio, Minouche, Luca y demás integrantes del Paraiso en Conil, que haceis que todo lo que aquí acontece sea increible y original. Por ciento Sergio tenemos una partida de Ping - Pong pendiente. Esperamos volver pronto. Gracias por todo y un fuerte abrazo
Un año mas hemos vuelto al paraiso a celbrar nuestro naiversario y como siempre ha sido un fin de semana preciosoo aunque este quedara en mi reucerdo por simpre ya que en esa jaima y con la deliciosa cena de salvatore Isaias me pedia matrimonio fue un placer compartir nuestra felicidad con miguel , salvatore y con todo el paraiso.Siempre estareis en nuestro corazon. Gracias
¿Qué es CALIDAD? Id a Paraiso Perdido y conoceréis la respuesta. El personal es magnífico, las instalaciones de lujo, te sientes `en otro mundo`, trato increíblemente cordial, a diario el desayuno esperándote (¡qué sensación encontrarlo preparado en la puerta de la habitación!). Buscábamos algo distinto, relax pero sin renunciar a la playa, al viento… Cerca de lo pretendido y lejos de lo desagradable, sin ruidos por la noche, descanso asegurado, despertar con el auténtico canto de un gallo, huerta particular (esto sí es un verdadero placer) y un cocinero que nos dejó un fabuloso recuerdo por su buen hacer y por él mismo. La bienvenida fue más bien acogida, todo a disposición, confianza suma entre los `habitantes` del Paraíso, felicidad y buen humor a raudales (si algún psicólogo visita el lugar seguro lo incluirá entre sus mejores terapias), comodidad, sin horarios (sólo sentido común y mucho respeto). ¿Se puede pedir más? Sí, buen comer. Una recomendación: sin despreciar a los hosteleros de la zona, lo ideal es cenar en La Jaima del Paraíso Perdido cocina genial y más que a la carta (pedid y si se puede está concedido), sugerencias del cheff (que no deberían caer en saco roto), ambiente indescriptible, copas `in situ` (así que vuelves a `casa` con riesgo 0), charlas encantadoras con Sergio, Salvattore, Miguel, otros `refugiados`… Volveremos, sin duda.